Método N.E.U.R.O. · Neuroplasticidad · Metacognición · Supraconsciencia
Metacognición
La metacognición es pensar sobre tu propio pensamiento: darte cuenta de lo que piensas, sientes y atiendes, y poder decidir qué hacer con ello. Es la diferencia entre estar dentro de un pensamiento y verlo pasar.
Qué es la metacognición
El término lo popularizó el psicólogo John Flavell en los años setenta para hablar del conocimiento que tenemos de nuestros propios procesos mentales. Hoy se usa en psicología cognitiva, en educación y en terapia.
En la vida diaria se nota en cosas pequeñas: darte cuenta de que llevas diez minutos dándole vueltas a algo, distinguir «lo siento seguro» de «tengo razón», o ponerle nombre a una emoción antes de reaccionar. No elimina los pensamientos: te da un margen entre lo que piensas o sientes y lo que haces.
Qué dice la ciencia sobre la metacognición
En un experimento clásico pidieron a un grupo que intentara no pensar en un oso blanco. Después, quienes habían intentado suprimirlo volvieron a pensar en él más que quienes no lo habían intentado. Se conoce como efecto rebote.
Wegner y colaboradores, 1987, Journal of Personality and Social Psychology
Ponerle nombre a una emoción («esto es miedo») se asoció con menos actividad en la amígdala, la zona que dispara la alarma.
Lieberman y colaboradores (UCLA), 2007, Psychological Science
Hablarse en tercera persona o por el propio nombre ayudó a manejar mejor las emociones en momentos de estrés.
Kross y colaboradores (Universidad de Míchigan), 2014, Journal of Personality and Social Psychology
En un estudio con 32 personas, la precisión con la que cada una juzgaba si había acertado en sus propias decisiones varió mucho de unas a otras y se asoció con el volumen de materia gris en la corteza prefrontal anterior.
Fleming y colaboradores, 2010, Science
Límites. Los resultados de laboratorio no garantizan el mismo efecto en tu vida diaria. El efecto rebote del oso blanco no siempre se replica, y el estudio de Fleming describe una asociación: no se sabe si entrenar la metacognición cambia esa zona del cerebro.
Cómo trabaja la metacognición el Método N.E.U.R.O.
N · Neutraliza el pensamiento y R · Regula la emoción
En N etiquetas «pensamiento» y dejas de seguir el hilo: observar sin pelear. En R localizas la emoción en el cuerpo, la nombras, haces tres respiraciones y entonces decides si actúas o no. En los dos pasos entrenas la misma habilidad: notar lo que ocurre en tu mente antes de reaccionar.
Ejercicio práctico · Tres minutos para etiquetar
Siéntate 3 minutos en silencio. Cada vez que aparezca un pensamiento, di mentalmente «pensamiento» y vuelve a la respiración. No intentes pararlos: solo etiquétalos.
Preguntas frecuentes sobre la metacognición
¿Qué es la metacognición?
Es la capacidad de observar y evaluar tus propios procesos mentales: lo que piensas, sientes y atiendes, y cómo lo estás haciendo.
¿Para qué sirve la metacognición en el día a día?
Para notar cuándo estás en piloto automático: rumiando, reaccionando o dando por cierto un pensamiento solo porque lo sientes seguro. No elimina los pensamientos, pero te da un margen entre lo que piensas o sientes y lo que haces.
¿La metacognición se puede entrenar?
Hay prácticas que la trabajan: etiquetar pensamientos, nombrar emociones, tomar distancia («estoy teniendo el pensamiento de que…») y llevar un registro. La evidencia varía según la técnica y no hay resultados garantizados.
¿Es lo mismo que mindfulness?
No exactamente. El mindfulness es atención al momento presente sin juzgar; la metacognición es la capacidad de observar y evaluar tus propios procesos mentales. Se solapan, porque observar tus pensamientos requiere las dos.
Los otros dos pilares
Neuroplasticidad
Tu cerebro cambia con lo que repites cada día.
Leer másSupraconsciencia
Notar que no eres cada pensamiento: eres quien puede observarlos.
Leer másContenido divulgativo. Es práctica de atención y hábitos: no sustituye atención médica ni psicológica.